After care

CUIDADOS

Un tatuaje es una herida abierta que además es una obra. Cómo lo cuides las primeras semanas decide cómo se va a ver el resto de tu vida.

Las primeras horas

Deja puesto lo que te puse

No retires el vendaje antes de tiempo. Cuando lo quites, lávate bien las manos: son lo primero que va a tocar la piel abierta.

Cada día

Agua tibia y jabón neutro

Lava suave con la mano, sin esponja y sin perfume. Seca con toalla de papel dando toques — nunca frotando, y nunca con la toalla del baño.

Cada día

Crema, en capa fina

Dos o tres veces al día, lo justo para que la piel no quede brillante. De más ahoga el tatuaje; de menos lo reseca.

Todo el proceso

No rasques, no arranques

Va a picar y se va a descamar: es normal. Cada costra que arrancas se lleva tinta con ella, y ese hueco después hay que retocarlo.

2 a 3 semanas

Sin sol, sin agua estancada

Nada de piscina, mar, jacuzzi ni sauna hasta que cierre. Y sin sol directo: es lo que más rápido apaga un blackwork.

Para siempre

Protector solar

Una vez cicatrizado, el bloqueador es lo único que mantiene el negro sólido con los años. Es el cuidado más barato y el más olvidado.

Cuándo escribirme. Si el enrojecimiento crece en vez de bajar, si la zona se pone caliente, si supura o si tienes fiebre, avísame y consulta a un médico. No esperes a ver si pasa.

Estas son recomendaciones generales. Camilo entrega sus propias indicaciones al terminar cada sesión, y esas son las que mandan.

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