Deja puesto lo que te puse
No retires el vendaje antes de tiempo. Cuando lo quites, lávate bien las manos: son lo primero que va a tocar la piel abierta.
Un tatuaje es una herida abierta que además es una obra. Cómo lo cuides las primeras semanas decide cómo se va a ver el resto de tu vida.
No retires el vendaje antes de tiempo. Cuando lo quites, lávate bien las manos: son lo primero que va a tocar la piel abierta.
Lava suave con la mano, sin esponja y sin perfume. Seca con toalla de papel dando toques — nunca frotando, y nunca con la toalla del baño.
Dos o tres veces al día, lo justo para que la piel no quede brillante. De más ahoga el tatuaje; de menos lo reseca.
Va a picar y se va a descamar: es normal. Cada costra que arrancas se lleva tinta con ella, y ese hueco después hay que retocarlo.
Nada de piscina, mar, jacuzzi ni sauna hasta que cierre. Y sin sol directo: es lo que más rápido apaga un blackwork.
Una vez cicatrizado, el bloqueador es lo único que mantiene el negro sólido con los años. Es el cuidado más barato y el más olvidado.
Cuándo escribirme. Si el enrojecimiento crece en vez de bajar, si la zona se pone caliente, si supura o si tienes fiebre, avísame y consulta a un médico. No esperes a ver si pasa.
Estas son recomendaciones generales. Camilo entrega sus propias indicaciones al terminar cada sesión, y esas son las que mandan.